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POR UN 2026 DANZANDO ENTRE EL AMOR Y LOS LÍMITES

  • Foto del escritor: Instituto Relacional
    Instituto Relacional
  • 30 dic 2025
  • 2 Min. de lectura
Por un 2026 danzando entre el amor y los límites

El límite genera la forma y hace posible la identidad, la convivencia y la creación.

En la psicología, delimita el yo y protege la integridad emocional. En la sociología, regula la vida colectiva y estructura los vínculos. En el arte, la forma nace precisamente del diálogo con el límite: el verso dentro de la métrica, el movimiento dentro del espacio escénico, el color dentro del lienzo y el espacio vacío y lleno en la escultura.

El amor ofrece un espacio seguro desde donde poder ser, donde se acoge y se comprende al otro desde su propia experiencia.

En el amor, el límite no es oposición, es aquello que permite amar al otro sin fundirse con él; es el espacio donde el afecto puede desplegarse sin anular ni ser anulado. El límite no ahoga; contiene. No reprime; da forma. Como el silencio da paso a la palabra, el límite hace posible el encuentro. Es la condición invisible de toda relación significativa.

El amor es la condición para reconocer al otro como alguien con derecho a existir tal como es. Aquí, también, el límite es esencial: solo cuando reconozco al otro con su singularidad, y no como extensión de mis deseos o miedos, puedo realmente amar y construir una sociedad desde la humanidad.

Es la práctica de amar sin poseer, de ver al otro como a alguien con vida propia. Y esto, de nuevo, solo es posible desde unos límites saludables, desde una identidad que no se disuelve en el otro. Amar es, por tanto, dejar ser, y los límites lo hacen posible.

El amor necesita ritmo, pausa, escucha y flexibilidad. El amor nos lleva a abrirnos, a conectar, a mostrarnos vulnerables. Los límites nos ayudan a preservarnos, a sostenernos, a no desbordarnos.

El punto de equilibrio entre estos dos movimientos es la actitud de ver al otro y dejarse ver, de poner límites sin levantar muros, y de amar sin perderse en el otro.

En la coreografía de las relaciones humanas, amor y límites danzan juntos, en una tensión creativa que configura el espacio donde crecemos, nos reconocemos y evolucionamos.


POR UN 2026 DANZANDO ENTRE EL AMOR Y LOS LÍMITES.

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