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Un baile entre el Amor y la Discrepancia

En las diferentes intervenciones y sesiones con equipos en las organizaciones en las que trabajamos, las acompañamos para configurar relaciones basadas en actitudes, comportamientos y acciones Cooperativas.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las relaciones profesionales son relaciones activas, donde la capacidad para generar valor en la relación está centrada en un proyecto compartido y donde se generen beneficios para todos que forma parte del proyecto.

A continuación hacemos una lista de los elementos y criterios que, desde el Modelo de Transformación Relacional, configuran los Equipos Cooperativos. De forma metafórica, esta configuración de los equipos se basa en un baile entre el Amor y la Discrepancia.

  • Visión y misión compartida y motivadora.
  • Identificación clara de los beneficios personales y de equipo.
  • El proyecto compartido como escenario de trabajo de futuro.
  • Saber identificar las emociones y gestionarlas.
  • Responsabilidades y autoridades.
  • Aportaciones y necesidades de cada parte.
  • Compromisos y decisiones.
  • Saber plantear las oportunidades de mejora personales y colectivas de forma honesta y transparente.
  • Definición de las alertas.
  • Capacidad para saber modular la posible tendencia al consenso.
  • Aceptación de la discrepancia.
  • Aprender de la discrepancia.
  • Conocimientos para argumentar aportaciones y opiniones.
  • Reconocimiento positivo explícito del otro.
  • Aceptación de la persona (SER), a pesar de la discrepancia de opiniones, acciones (HACER): “Para mí eres totalmente válido e imprescindible porque tu valor es incuestionable. Pero puedo discrepar de lo que dices o aportes”.
  • Escucha profunda para comprender.
  • No permitir conversaciones no tenidas (lo que no se dice públicamente).
  • Transparencia positiva en la discrepancia.
  • No manipulaciones.
  • Búsqueda de soluciones versus la búsqueda de culpables.
  • Saber diferenciar entre los problemas, las discrepancias y conflictos.
  • Facilitar la expresión del conflicto, si aparece.
  • Trabajar desde nuevas preguntas para ampliar miradas y soluciones.
  • Actitudes y comportamientos desde la humildad, el respeto, la transparencia, la consideración, la crítica constructiva.
  • Tener razón versus aportar.
  • Discusión sobre hechos no desde la persona, el equipo.
  • Manifestar claramente lo que molesta.
  • Aprendizaje de los errores.
  • Mirada de los matices.
  • Atención a las quejas, que son diferente de la discrepancia.
  • Buen humor, optimismo y alegría.

Joan Quintana y Gemma Segura