En la sociedad actual, donde prima la falsa urgencia y el individualismo, la calidad de las relaciones queda a menudo en un plano de invisibilidad. Nuestra capacidad para gestionar relaciones y sostener redes de relaciones seguras nos influye en nuestro bienestar personal, social y organizacional.

El Modelo de Evolución Relacional (MER©) nace desde esa realidad, siendo definido y estructurado y, posteriormente, puesto a disposición de las personas por un equipo multidisciplinar de profesionales que comparten la necesidad de poner foco en lo relacional en distintos ámbitos: personal, empresa y organizaciones, salud, social y educativo.

El MER ayuda a comprender el sentido de nuestras relaciones y aporta recursos para que una persona o colectivo pueda observarse, ofrece un entendimiento completo y práctico de tres dimensiones muy relevantes en la vida relacional de cualquier ser humano: la traza relacional, la dinámica relacional y la presencia relacional.

1. La Traza Relacional

El recorrido metodológico comienza abordando una relectura en términos de momentos vitales significativos, referentes personales y profesionales y de patrones básicos de relación que repetimos en nuestra relación con las personas y las situaciones.

El trabajo con la Traza Relacional proporciona los medios necesarios para ser consciente de esas repeticiones y brinda la libertad y autonomías necesarias como para decidir mantenerlas o evitarlas.

2. La Dinámica Relacional

La dinámica relacional es como denominamos a la manera que tenemos de relacionarnos con los demás a través de cinco actos centrales: reconocer, pedir, ofrecer, escuchar y acordar.  El Modelo nos permitirá desarrollar competencias relacionales para establecer relaciones saludables y poderosas.

Ponemos en el centro el reconocimiento como el acto relacional que nos hace visible y hace visibles a los otros y nos permite escuchar y así poder pedir, ofrecer y acordar con compromiso.

De hecho, el reconocimiento es el eje central de la identidad del Instituto Relacional, que reza: «Queremos transformar los modelos de convivencia, creando una cultura de relaciones basada en el reconocimiento y la legitimidad de todas las personas».

3. La Presencia Relacional

La Presencia Relacional es la capacidad o dificultad de crear vínculos y redes sólidas con las y los demás. El MER propone herramientas para eliminar cualquier obstáculo que dificulte a las personas el encuentro con otras, considerando múltiples factores que influyen sobre estos vínculos. A su vez, los vínculos influyen sobre la visibilidad e identidad pública, que construimos con nuestra manera de estar presentes en los diferentes sistemas de los que formamos parte: familiares, profesionales y sociales.

Se definen conceptos como el tipo de relación que cada persona mantiene con otras, la calidad y la proximidad, con tal de gestionar mejor los vínculos que nos unen.

El Modelo de Evolución Relacional también proporciona herramientas para regular el flujo de comunicación mediante conversaciones que nos permiten generar, fortalecer o reconstruir relaciones que son imprescindibles para la consecución de nuestros objetivos -personales o profesionales- y nuestra felicidad.

Con el MER, el Instituto Relacional ha contribuido a la transformación de vidas, entornos empresariales, sociales, sanitarios, educativos y organizacionales, lo que, sin duda, contribuye al bienestar de todos ellos y de los sistemas que les rodean. Describimos nuestro hacer de la siguiente manera: acompañamos a personas y organizaciones en procesos de evolución, potenciando la eficiencia, el equilibrio, y la calidad relacional.

Nuestra solvencia técnica está en nuestra metodología, y nuestra fuerza y principal motor de acción está en nuestros valores: valentía, desafío, diálogo, comprensión y reconocimiento.

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